Friday, January 20, 2006

Contaminación Visual

Por: Sandra Monterroso

La crisis de contaminación que ha generado el la sociedad tecnológica industrial contemporánea le ha dado la bienvenida a otro factor que disminuye la calidad de vida: “la contaminación visual”.

La contaminación visual es bloquear, arruinar, deteriorar o saturar un espacio público urbano provocando un desequilibrio en el paisaje natural, cultural o artificial. El entorno es alterado de una manera dramática por la cantidad de anuncios, carteles, panorámicos, cables, antenas de telefonía celular y luminosidad, afectando así las condiciones y calidad de vida de los habitantes de una ciudad.

La situación crítica aquí es que cualquier pieza de comunicación puesta en el espacio público pasa a ser parte del entorno, lo cual no quiere decir que toda pieza de comunicación que forma parte del entorno sea contaminación visual, en este caso no se habla de la calidad gráfica de cada pieza, sino mas bien del deterioro de la calidad de la esfera pública provocado por la saturación de comunicaciones en el espacio público.

Estos dos problemas están relacionados en cuanto se considere al diseño socialmente orientado como algo complejo, interconectado, centrado en el usuario y en sus entornos. Dado que, si existe contaminación hay un grado de deterioro del medio ambiente por un lado y por otro hay cierta violencia implícita en el momento en que los mensajes son impuestos sin ninguna regularización, despojando al entorno de la armonía y del orden que debe caracterizar una sociedad que demanda calidad de vida en tanto persigue el bienestar cultural y espiritual de una comunidad dada.

Siguiendo la guía que propone Luis Rodríguez Morales (1) se hace necesario que quién diseña piense en el diseño y participe en los procesos de diseño para mantener o mejorar la calidad de vida de los habitantes, siendo parte del desarrollo sostenido de las sociedades, manteniendo una ética constante que configure las propuestas formales y comunicacionales, contemplando aspectos de calidad de vida, superando así la etapa meramente funcionalista del diseño a medida en que se contemplan las problemáticas culturales.

La contaminación visual es una preocupación abogada desde el punto de vista de la ecología, de la salud psíquica, desde el urbanismo, desde un punto de vista legal y ahora desde el punto de vista del diseño.

Para encontrar una solución a este conflicto es importante que además de pensar el diseño, se deba practicar una acción interdisciplinaria que involucre varios actores. El primer actor es la Ley. El segundo actor son los empresarios, instituciones, y corporaciones que necesitan anunciarse en un espacio público, ellos deben cumplir con las normas y regulaciones legales para proteger la calidad de vida y la salud en los espacios urbanos. El tercer actor es la sociedad civil que como acción política empieza a exigir calidad de vida en el entorno natural, en el espacio público, cultural y urbano. El cuarto actor sería quién diseña, dado que es quién carga con la responsabilidad de diseñar la comunicación para el espacio público esta persona debe conocer y participar en el cumplimiento de las leyes de regulación ambiental, en este caso las leyes de regulación en relación a la contaminación visual.

Vale la pena preguntarse, ¿Si la contaminación visual es el resultado de el actual proceso socio económico y el diseño de la comunicación es una fase de este proceso socioeconómico productivo, qué papel desempeña el profesional del diseño en estos procesos?

Siguiendo a Jorge Frascara si el diseño gráfico va mas allá de su mera función comunicativa, debe entonces, ser tratado como elemento cultural.

Quién diseña, debe estar consiente de las distintas condiciones que ponen límites en los procesos de diseño. Si el diseño es visto como un sistema complejo, centrado en el usuario y en sus entornos, esta interconectado a otras disciplinas y debe ser socialmente orientado ya que no hay que olvidar que se diseña para una sociedad que demanda comunicaciones pero también demanda calidad de vida.

No se trata de pensar en diseño como una finalidad social, sino que la característica sociológica esta implícita en cuanto se diseña para espacios públicos que implican la interpretación de un usuario. Se deben conocer las leyes para cumplirlas, para orientar a otros, informar a las instituciones sobre las mismas ya que al fin y al cabo cuando se evita la contaminación visual se genera legibilidad y claridad en el entorno, lo que permite leer e interpretar las comunicaciones.

Quién diseña debe conocer y practicar los códigos éticos nacionales e internacionales para desarrollar mejor la profesión y ofrecer un mejor servicio. El concepto de ciudad limpia y nivel de satisfacción de los ciudadanos esta relacionado con el nivel cultural, los hábitos y las costumbres, así la actitud de quién diseña debe estar anuente a intervenir en un entorno para producir una cuidad limpia de desarrollo y crecimiento armónico, ordenado y pacífico.

El diseño siendo un insumo de la planificación de la producción es capaz de ser actor para minimizar las causas y consecuencias de las comodidades y “atrocidades” que ha brindado el proceso tecnológico, porque es también un planificador de la producción cultural si se está consiente de que, diseño y comunicación son cultura.

Notas:
(1) Morales Luis Rodríguez “Uso, abuso y desuso del movimiento moderno”. Pag.32
(2) Frascara Jorge "Diseño Gráfico para la gente". Pag 60

Bibliografía:
(1) Morales Luis Rodríguez “Uso, abuso y desuso del movimiento moderno”. Pag.32
(2) Zimmerman Yves. “Del diseño”. Editorial Gustavo Gili. S.A Barcelona España. 2002. Pag. 201
(3) Jiménez Narváez, Luz María. “El pensamiento de diseño”, en “Antología de diseño I”. Ed. Designio Temas. México, 2001. Pag. 55.
(4) Frascara Jorge "Diseño Gráfico para la gente. Comunicaciones de masa y cambio social." Ediciones Infinito. Argentina.2000
(4) Ardohaín Claudio. “Fuentes de contaminación en las construcciones”. Ponencia presentada en el Primer Congreso Virtual de Arquitectura. Diciembre. 2000. http://wanani.apc.or/argeob
(5) Travis Wagner. “Contaminación, causas y efectos”. Edit. Gernika. México. 1996. Pag. 20.

1 comment:

Anonymous said...

estoy de acuerdo con lo malo que
es la contaminaciòn visual, lo malo es que no se nos educa desde el principio, como diseñadores y si tanto estamos amolados deberian sansionar parejo tanto en areas exclusivas como populares, y a la sociedad a no aceptar todo lo que les pongan.
cambiar esto seria buenisimo pero cuanto tiempo tardara en empesar
para que todos en la sociedad se den cuenta y no le den atol con un dedo, me refiero a las agencias y clientes unos dicen quiero que me vean en todos lados, y las agencias de acuedo yo le recomiendo aqui, aqui y por alla que a ellos se les representa al fin de alcabo en plata.
podrian hacer menos publicidad y mas efectiva creo yo, la sociedad en guatemala creo que si se puede educar para que tenga un mejor criterio en publicidad y no caer en lo comun